Tradición y pasión por la cerámica

Todo empezó cuan iba al campo y en plena naturaleza jugaba desde niño con la tierra y poco a poco iba experimentado un abanico de sensaciones unidas a la naturaleza, como fundirse con la misma, me acuerdo cuando jugaba en los charcos con la tierra mojada y realizaba muñecos entre peñuzcos de barro y figuras desde la más abstracta libertad e inocencia de niño. Se me viene al recuerdo cuando jugaba en las posetas de los naranjeros recién regados llenos de agua y mezclaba tierra y separaba piedras. Poco a poco fui creciendo y me inicie en diferentes talleres de cerámica como participante y el gran salto importante fue la escuela de arte, esta la conocí por mi gran amiga y compañera Rosa, que fue un gran apoyo para mi. En esta escuela fue donde adquirí muchos conocimientos científico, técnicos y una formación muy completa acorde con la sociedad actual. Esta a su vez me ha ayudado ha crecer personalmente y profesionalmente.